Hermosa y confusa sensación

Todo ser humano convive con miles de emociones distintas, esos pequeños placeres que parecen tan comunes pero a la vez son únicos, como cuando escucha el sonido de esa canción que con tan solo unos acordes le eriza la piel o la paz que encontramos al ver la lluvia caer tras una ventana.
Hay emociones que son tan fáciles de demostrar. como la tristeza a través de una mirada, o cuando algo nos afecta y nos duele demasiado con tan solo un par de gestos, pero hay emociones y quizás las mas sinceras y puras que preferimos, o mejor dicho, prefiero reprimir, aunque no creo que esto solo me pase a mi. No logro comprender si esto de "reprimir" esas emociones es un acto de huida o libertad, es una incógnita a la cual todos los días intento descifrar.
El hecho de reprimir emociones quizás lo interpreto como una alerta cuando estoy sintiendo y además de sentir, sentir de más, aferrarse y vivir con la mala costumbre de tener que "soltar".
Crecimos escuchando que somos la "media naranja" de alguien, su otra mitad, y muchas veces eso nos llena de vanas ilusiones, nos frustra, y el truco está en saber que nadie es igual a nadie, que lo que es igual aburre, se vuelve rutinario, se gasta. No hay mejor cosa que encontrar alguien bien distinto a como ya es uno, que te complemente, que podamos aprender y así poder dejar de ver algo tan simple como querer a alguien, tan complejo, como un laberinto sin salida.
Quisiera saber hasta cuando estos miedos me van a quemar la cabeza, y que estos fantasmas me dejen en paz. Nos aterra saber que nuestro insomnio tiene nombre, saber que extrañamos y no podemos hacer nada por cambiar esa situación, o también tener la certeza de que es lo que queremos e ir a buscarlo pero también a la vez tener la incertidumbre de si es lo correcto o va a funcionar, dejar de ver al amor como esa peste mortal, eso que nos puede llegar a matar.
Tener miedo es tan natural que hasta podría decir que  forma parte de nosotros, pero el hecho de sentir amor nos descoloca, nos pone entre la espada y la pared, entre eso que somos y lo que sentimos hace que nos transformemos, en eso que a veces tanto criticamos, como el hecho de escuchar un nombre y sonreír.
Espero  que llegue ese momento en que dejemos de tener miedo, tener miedo a eso que llaman amor y todos escapamos, porque no hay sensación más hermosa que esa, sentir amor.

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